jueves, 18 de mayo de 2017

!Guau! !Guau! La guerra de trincheras es un infierno.

Si visitásemos Londres podríamos visitar Brook Gate, donde hay un bonito monumento a los animales que participaron en la Primera Guerra Mundial. Está en una rotonda y muestra dos mulas avanzando por un imaginario campo de batalla. Frente a ellas hay un muro de piedra blanco de Portland con otros animales: un elefante, un camello, perros, palomas mensajeras- con una inscripción en la que el viajero puede leer Ellos no tuvieron elección.
10 millones de hombres aptos murieron o se convirtieron en pingajos humanos entre 1914 y 1918. Pero los animales, como nos recuerdan películas como CABALLO DE BATALLA, de Steven Spielberg, o CHER AMÍ, una película de animación centrada en las palomas mensajeras también   lucharon y cayeron en esas sangrientas batallas por unos asuntos que no les beneficiaron, como animales que eran, en nada.
En Sheffield, una ciudad industrial del norte de Inglaterra, en una época en que los camiones eran una rareza, un elefante cargaba municiones y piezas de artillería por las calles de la población.
En el frente los caballos y los bueyes llevaban los armones de las piezas de artillería, y los soldados cazaban las luciérnagas para leer en la oscuridad o revisar los mapas del campo de batalla sin anunciar su posición.

LOS PERROS.

Unos 20.000 perros ayudaron a la victoria de los aliados, cargando equipo en sus mochilas, llevando mensajes con instrucciones y órdenes del Estado Mayor en sus collares, extendiendo líneas telefónicas de campaña, y distribuyendo los primeros equipos portátiles de primeros auxilios.
En la batalla de Verdún, una mecla de galgo con collie fue herido en una pata intentando llevar municiones y palomas mensajeras a un grupo de soldados franceses atrapados en una posición aislada. Siguió corriendo sobre tres patas. Se llamba Satán.
Stubby era un condecoradísimo bull terrier. Había nacido como perro callejero en las calles de New Haven, Connecticut. Una mañana de 1917, estaba buscando comida en Yale Field, donde un grupo de soldados estaban haciendo prácticas de tiro. El soldado J. Tobert "Bob" Conroy lo lavó y lo llevó con él en un transporte de tropas hasta el Frente Occidental de Europa, a pesar de que las normativas del ejercito prohibían las mascotas.
Stubby era un soldado del 102º de Infantería, 26ª División. El perro salvó millares de vidas alertando con sus ladridos de los ataques con armas químicas de los alemanes en las trincheras de Chemin des Dames. Cuando alguien del 102 º de Infantería se perdía en la tierra de nadie, Stubby salía a buscarle y llevarle a un lugar seguro.
El bull terrier fue herido de gravedad en la batalla de Seicheprey, pero fue operado por un veterinario y volvió a primera línea a tiempo de luchar en la batalla del Marne.
De vuelta en los Estados Unidos, Stubby fue condecorado con el Corazón Púrpura, la Gran Medalla de Guerra de la República Francesa, y la Medalla a los Veteranos de la Primera Guerra Mundial de New Haven. Fue recibido en la Casa Blanca por los presidentes Coolidge, Harding, y Wilson. Si queremos saber qué aspecto tenía Stubby con todas esas medallas, tenemos que ver su cuerpo disecado en el Museo de Historia Americana de Washington D.C., en el Mall.

Las palomas mensajeras:

Cher Amí era la heroína alada de Verdún. A diferencia de su homóloga de anuimación que salva su granja de los halcones de la Triple Alianza, murió en la batalla de Verdún. Donada por los británicos al U.S. Signal Corps, sirvió con la 77ª División de Infantería. La 77ª quedó atrapada tras las líneas enemigas, bajo fuego amigo.
Dos palomas fueron enviadas a las líneas aliadas para que cesase el fuego de ametralladoras, pero los alemanes practicaron tiro con ellas. Cher Amí llegó al puesto de control aliado alcanzada por unas de las balas pero con el mensaje atado aún en las patas. "!Por el amor de Dios! Parad el fuego". De esta manera se evitaron las muertes absurdas de 194 hombres.
La paloma recibió después de la guerra, a título póstumo, la Croix de Guerre, y se puede ver, muy cerca de donde está expuesto Stubby, su cuerpo disecado en el Museo de Historia Americana.

Para ver:
Escena de acción de la película de animación CHER AMÍ.

Trailer de subtitulos de CABALLO DE BATALLA.

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