viernes, 28 de abril de 2017

Entrevistamos a un árbol.

Nos encontramos en la Selva de Irati de Navarra, donde crecen los árboles poco ramificados y de corteza lisa llamados arces. La variedad de arce más común en España es el falso plátano (arce platanoides) que adorna muchos paseos de nuestras ciudades. Pero yo me he decidido a entrevistar a uno de los que crecen en estado salvaje para que me explique por qué sus hojas se vuelven doradas en las fechas otoñales.

La mayoría de las personas cren que nuestras hojas se vuelven amarillas antes de caer tenemos una gran veriedad cromática.
Pero si en primavera y verano todos tenéis las hojas verdes.

No. Las hayas rojas tienen las hojas rojas durante la primavera y el verano.

Vaya. Creía que sólo teníais hojas doradas en otoño.

Tenemos hojas amarillentas todo el año. Lo que pasa es que la clorofila hace que los ojos humanos nos vean de color verde.

Y usted, señor arce; ¿Qué colores prefiere?

Eso depende. En verano me quedo con el verde. En otoño prefiero que me veais de distintas tonalidades. En invierno prefiero estas desnudo. 

Pero verles a ustedes, los árboles, en "pelota picada" es muy triste.

!Cómo si tuvieramos elección! Vivimos de las sustancias y de los procesos químicos que se producen en nuestras hojas. Cuando la luz incide en la clorofila de nuestras hojas sus moléculas se separan, tanto que no son capaces de mantener sus miles de átomos, y deja escapar un átomo de hidrógeno.

Entonces la molécula ya no está completa.

Reponemos el átomo de hidrógeno faltante en seguida. En cada molécula de agua hay dos átomos de hidrógeno, y bueno, agua poseemos en cantidad razonable.

¿Y en qué se convierte el átomo de hidrógeno que se ha escapado de la clorofila?

En glucosa, José Félix. En azúcar. El azúcar es un hidrato de carbono, un hidrocarburo llamado ácido carbónico.

Ahora me acuerdo del sirope de azúcar, el sirope de arce que consumen los canadienses, con el que se hacen ricas confituras. Pero, ¿qué siente cuándo los humanos nos lo llevamos?

Me confundes con mi primo de América. Yo prefiero utilizar en mí mismo toda la glucosa que produzco.

¿Por qué tiran las hojas en invierno? A los humanos nos da mucha pena verlos "en pelota picada".

En primer lugas las hojas consumen muchísima agua, y  mis raíces no captan mucha en invierno. En segundo lugar, las hojas servirían de plataforma para la nieve y el hielo, y su peso se romperían las ramas. En tercer lugar, tengo un metabolismo como el tuyo. Acumulo mis impurezas en las hojas, sustancias de desecho que ni quiero ni puedo quedarme.

-Entonces, ¿por qué existen los árboles de hojas perennes?

Todos los árboles necesitamos renovar las hojas de vez en cuando. Los arándanos rojos y negros las mudan cada 29 meses; los abetos y pinos de alta montaña pueden renovarlas cada 13 o 14 años. Todos los árboles necesitamos renovarlas. Lo que pasa es que los árboles de hojas perennes no necesitan renovarlas a la vez. Y por eso no se nota.




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