miércoles, 17 de enero de 2018

Un polizon en la expedición del almirante Byrd.

En los felices años 20, la autopromoción llegó a niveles insospechados (por lo menos hasta el presente). La gente ponía su nombre a edificiós, aviones o corría riesgos como hacer acrobacias en las alas de un avión en vuelo para darse el gustazo de ver su nombre en los titulares de prensa del día siguiente.

Uno de los titulares más recurrentes de la epoca habla del adolescente de 17 añpos Billy Gawronski, un muchacho polaco del barrio de Lower East Side de Nueva York. ¿Qué que hizo para conseguirlos? Nadar en dos ocasiones hasta la flota del explorador polar Byrd para conseguir plaza en una de sus expediciones. La autora de THE STAWAWAY, Laurie Gwen, explica quienes eran el explorador polar y quién era su joven colaborador.

Para empezar Billy Gawronski tenía un album de recortes sobre el almirante Byrd en su casa y compraba todos los periódicos donde venían artículos sobre él. Su padre le decía que no perdiese el tiempo soñando con la Escuela de Bellas Artes ni con las exploraciones  polares porque cuando Billy se graduase, acabaría trabajando en la industria avícola como él.

Entonces Billy lee que el gran explorador va a intentar sobrevolar el Polo Sur. Más de 500 personas quieren formar parte de su expedición. Los aviones que van a sobrevolar el Polo son despiezados y embarcados a bordo de los barcos de la flota. Es 1928, y por primera vez se va a instalar una especie de base polar temporal en la Antártida, concretamente en la plataforma de Ross.

Billy sabe que su padre no le va a dar permiso pero es un buen nadador. Forma parte de una organización de escultismo llamada los Halcones Polacos, una antesala a la preparación militar. Intenta colarse de polizón en la flota del Almirante Byrd en dos ocasiones. En la segunda es sorprendido en una de las naves de suministros.

El hermano de Byrd, gobernador de Virginia, le dice que incluya al chico en la expedición, porque es una buena publicidad y atraerá patrocinadores para las siguientes. Bird habla con el padre de Billy.

Durante la expedición Billy paleó carbón, recibió clases de navegación, levanto el campamento Little América y nunca se quejó. Era la clase de tripulante que le gustaba a Byrd.

En esta ocasión, Byrd consiguió sobrevolar el Polo y dejar unas piedras de la tumba de un compañero de una expedición anterior en el Ártico. No se aterrizó en el punto marcado.

A la expedición se unieron periodistas, marinos, ingenieros, estibadores, un equipo de filmación de la Paramount, etc... El documental mudo sobre la expedición de LIttle América ganó un Oscar de la Academia de 1929.

Billy le pediría de vuelta en los Estados Unidos a Byrd que le financiase la matrícula en la Universidfad de Columbia. Se había hecho muy popular dando charlas sobre cómo era la vida y el trabajo en Little América, pero estalló la burbuja financiera de la Gran Depresión y tuvo que colgar los estudios. Por suerte, las habilidades aprendidas en alta mar la convirtieron en un oficial naval cuando muchos capitanes de la Marina Mercante se quedaban en tierra.

Durante los años 30 llevó a los atletas estadounidenses, entre ellos un velocista llamado Jesse Owens a las Olimpiadas de Berlín de 1936, y sacó en los Liberty Ships de territorio controlado por los nazis a numerosos judíos. Si ascendió pronto a capitán es porque hablaba yiddish y era amable con los refugiados. Hizo muchas misiones de aprovisionamiento a los ejércitos de los aliados tan pronto como los Estados Unidos entraron en guerra con los alemanes. No perdió ningún tripulante a pesar de que luchó contra un avión kamikaze en cierta ocasión.

Se casó dos veces, la segunda vez con una mujer 20 años más joven llamada Gizela, superviviente de la invasión nazi de Polonia.  Gizela conservaba las fotos de la expedición de 1928-29, y los recortes sobre exploraciones polares de su marido. Billy Gawronsky tuvo dos hijas y murió en 1971. Todos sus compañeros de la Marina Mercante sabían que había luchado en los Barcos de la Libertad pero jamás habló de sus experiencias en Little América.

martes, 16 de enero de 2018

FERDINAND, de Carlos Saldanha.

Si en COCO las tradiciones mexicanas estaban bien representadas en FERDINAND, nos encontramos con una representación de las españolas, en especial todo lo referente al toreo.

Ferdinand es un toro manso, que prefiere oler las flores a embestirse y darse de cabezadas con los otros novillos. Asustado por este juego se escapa del cortijo y va a parar a la finca de una niña y su padre. Pasa la infancia interactuando con los humanos y asistiendo a la fiesta de las flores hasta que llega a adulto. Como no comprende la explicación de cual es la vida de un toro normal proporcionada por Paco, el perro de la finca, Ferdinand decide escaparse y disfrutar de la fruta prohíbida.

Tras un incidente con una abeja tras el que destroza medio pueblo, es capturado por los empleados de un ganadero y llevado a una finca de toros de lidia. Allí se enfrentará a una tesitura: o es bravo y se enfrenta al hombre- cosa diícil porque ningún astado ha ganado a un torero- o es carne de matadero. En este juego donde, en apariencia, no puede ganar tendrá que enfrentarse en la Plaza de Toros de Madrid al Maestro, un torero que quiere cortarse la coleta tras lidiar el toro más bravo del mundo.

La película está basado en un corto de Disney de 8 minutos donde Ferdinand ridiculizaba a un torero junto con su siniestra cuadrilla a base de no embestir. Como con eso no se pueden llenar los 105 minutos de metraje, se ha introducido una cabra cargantona, unos erizos traviesos y las relaciones con los otros toros del toril.

FERDINAND fue prohíbida en España en 1940, porque el paradigma de lo que se esperaba de un español en esa época estaba reflejado en la simbología del torero. Luchar era la única opción en un mundo donde nadie era neutral, aunque se declarase lo contrario. Y el Ferdinand de la cinta actual lucha, pero a su manera y con sus reglas.

Los alemanes prohibieron FERDINAND en 1938 porque era pacifista y en un mundo de guerreros arios, no luchar no constituía una forma de lucha. La sociedad estaba envenenada por los panfletos de los futuristas, donde la bofetada era la acción suprema y el pacifismo la anti-acción. Así que la forma de luchar de Ferdinand para ese mundo era no embestir.

lunes, 15 de enero de 2018

LA PESTE, la serie de televisión sobre la Sevilla del Siglo de Oro.

1587. Si alguien desea ser otra persona ese es Mateo Núñez, un hombre culto de 30 años caído en desgracia por una denuncia de la Inquisición. Tras 10 años de vida de prófugo, recibe el encargo de localizar y hacerse cargo de Valeriano Larrea, el hijo bastardo de su amigo Germán, muerto en extrañas circunstancias.

Eso significa regresar a Sevilla, donde los primeros coletazos de una epidemia de peste se empiezan a ver, y aceptar otro encargo de un inquisidor, el padre Celso de Guevara. Debe investigar la ejecución de un mercader de azogue, una valiosa substancia para purificar la plata, en una trama donde se mezclan los protestantes clandestinos, los esclavos y libertos negros - que tienen hasta sus propias cofradías religiosas en Sevilla- y un especulador de trigo, Luís de Zúñiga.

Esta película tiene patinazos como en hecho de que se usa anacrónicamente el sistema decimal, el hecho de que no haya un solo día de luz por lo que más que una ciudad pujante del sur de España parece más bien el Londres isabelino o la Amberes de 1600, o el hecho de que la epidemia que de veras acabó con Sevilla como capital y puerta de entrada del oro de las Américas fue la de 1649, con un cómputo de 1500 muertos diarios.

Asuntos como la rivalidad entre Cádiz y Sevilla como receptoras de las flotas de la carrera de Indias está bien reflejado, así como la aparición de  los especuladores en contraposición con la nobleza y los cristianos viejos. Pero como estamos en España el villano es un usurero. Los valores del dinero contra los valores del Antiguo Régimen.

La imagen de la carreta de muertos sobrecargada que se abandona por los cocheros a la carrera en cuanto no puede pasar a través de una callejuela es ajustada a lo que debió ser la peste en cada uno de sus dos ataques a la población sevillana. Los directores de la serie querían mostrar a Sevilla - fracasan- en el momento álgido del Siglo de Oro, pero fue el ataque de 1649, que redujo su población a la mitad lo que acabó con ella como capital comercial. En 1717, la Casa de Contratación y las instalaciones de la Armada se trasladan a Cádiz.

También hay una escena en el siglo XVII donde se nos explica que las prostitutas del Compás estaban protegidas por la Iglesia y recibían visitas de un cirujano del Cabildo cada dos meses. Eran huérfanas de más de 12 años. Desde luego, en el año 2018, las meretrices no tienen tanta protección como en 1587.

jueves, 11 de enero de 2018

Cómo gestionar el agua.

El estadounidense promedio usa directamente 2000 galones de agua diarios. Su ducha matinal cuesta 17 galones y los granos de café de su desayuno consumieron 34 galones en forma de agua de riego. Se necesitan 13 galones para producir un litro de gasolina. El ordenador de tu despacho o de tu hogar costó 7.300 galones de agua.
Antes de la hora de comer has usado miles de galones de agua para ti solo.
Sandra Postel es la directora de Global Water Policy Project, habla de la obsesión del hombre por el agua dulce en su libro REPLENISH.

El libro comienza en un cañón de Colorado, durante una boda. ¿Puedes reproducir para nosotros la escena?

El lugar es un cañón llamado Cache La Podre. Hubo un incendio en este cañón en 2017, por lo que se podían ver los árboles ennegrecidos. Miraba alternativamente los árboles y los nubarrones de tormentas, y esperaba que la boda  saliera como los novios deseaban. La ceremonia salio bien, pero empezó a llover durante el convite. Como los árboles estaban muertos, había en la zona un montón de erosión, y las tormentas no mejoraron la situación. Hubo inundaciones.
Abro el libro con esta historia porque queria indicar la relación entre incendios forestales, inundaciones y sequías. Nos estamos acercando a un periodo muy diferente en el que el pasado no será una buena guía para el futuro.

Llevas a tus lectores de viaje por gran parte de los Estados Unidos y China. ¿Hay algún lugar en especial del que desees hablarnos?

Me encanta Río Verde, en Arizona. Es un lugar muy especual para las aves, los peces, los regantes y las comunidades. Pero ahora los regantes están abusando un poco, y ahora hay hasta 12 millas secas en algunos cursos de su tramo, lo cual es un problema para los animales.
Un hidrólogo muy emprendedor de The Nature Conservancy trabajó con estos regantes en Green Valley para encontrar un equilibrio entre sus necesidades y la sostenibilidad del sistema. La solución es una especie de compuerta que les permite tomar del río solo el agua que necesitan y dejar el resto para las aves y los peces.

Hablas en tu libro del agua que se necesita para poder comer una pizza.

Hay que dar de comer al ganado productor de leche y cultivar los tomates. Son alrededor de 330 galones por cada pizza margarita.

¿Qué consejos podrías dar a los lectores de este blog sobre como mantener intacto el ciclo del agua, o sobre cómo no consumir demasiada agua de más.

El más importante es cerrar el grifo mientras estemos lavándonos los dientes o lavando verduras. Lo segundo es no tirar los posos de café, es decir, tomarnos la ración de este estimulante que nos hayamos servido. Porque con los posos se van unos 34 galones de agua. Cultivar café es una actividad costosa hidrológicamente.
Es importante comprar cosas de segunda mano y reutilizarlas. Si te compras una camisa de segunda mano, no estás gastando 700 galones en la fabricación de una camisa nueva.
Hay maneras muy eficaces de reducir nuestra huella ecológica como usar más materiales reciclables, o  tratar de caminar y andar en bicicleta antes que usar el coche, por ejemplo.

lunes, 8 de enero de 2018

Napoleón Bonaparte.

Solitario, egocéntrico, enérgico y mordaz, autor de alguna de las frases más célebres de la Historia, Bonaparte fue también el genio de la guerra, el hombre que tuvo media Europa a sus pies: un Imperio que comenzó con un desplante al Papa Pío VII.

Catedral de Notre Dame, en París. 2 de diciembre de 1804. Cuando todo el mundo espera que el arrogante Napoleón se incline por una vez ante alguien, el Papa Pío VII, el corso no solo no se arrodilla sino que arrebata la Corona al Suno Pontífice y se la coloca en la cabeza. El mensaje queda claro: Napoleón es emperador de los francerses, es cierto, pero no por la gracia de Dios, sino por el propio esfuerzo y los méritos del beneficiado. El Antiguo Régimen está herido de muerte.

Después, Napoleón nombra emperatriz a Josefina. Napoleón había entrado en la catedral como cónsul vitalicio y salía  hecho todo un emperador de ella. Atrás quedaban sus triunfos militares en Italia (1796-1797), donde hizo y deshizo a su antojo, paro a cambio acumuló victorias.

"Reservado y trabajador, prefiere el estudio a toda clase de recreo; gusta de la lectura de los buenos autores. Solencioso y amante de la soledad. Caprichoso, altivo y extremadamente propenso al egoísmo, de pocas palabras, enérgico en sus respuestas, pronto y mordaz en la réplica, con mucho amor propio y aspoirando a todo". Así lo describían sus superiores cuando era un joven cadete de la Escuela de Artillería de 15 años. En el momento más culminante de su poder, su imperio comprendía Francia, las anexionadas Bélgica y Holanda y todo los territorios a la izquierda del Rhin. Además, gracias a la política de poner gente leal en los puestos de impostancia - o directamente a sus familiares- controlaba los reinos de Nápoles y España.

Napoleón nació un 15 de agosto de 1769 en Ajaccio, Córcega. Su madre, Letizia Ramolino, dio a luz a 13 hijos pero sólo 8 llegaron a ser adultos (José, Napoleón, Lucién, Luís, Elisa, Paulina y Carolina). El segundo varón fue un hombre imaginativo y un poco déspota, que nunca creyó en ideas políticas ni grandes ideales, salvo lo que pudiera conseguir por sí mismo.

Su padre, Carlos María Bonaparte, se opuso al control de Córcega por parte de los franceses, apoyando primero y enfrentádose después, al líder de los insurgentes corsos, Pasquale Paoli. Como premio por este cambio de bando, Napoleón pudo entrar en la Escuela Militar de Brienne y luego en la Escuela Militar de París. Fue allí donde se imbuyó del espíritu de la Ilustración con autores como Russeau, Voltaire y Maquiavelo.

Gracias a los contactos se convierte en capitán del cuerto Regimiento de Artillería. Su primera victoria fue en el asedio naval de Toulón contra la Armada Inglesa (17 de diciembre de 1793) Después de eso, se convierte en el protegido del diputado del Directorío girondino Barrás, que sale con Josefina. Pronto es el comandante supremo del Ejército del Interior, con la misión de reprimis a los campesinos monárquicos de la Vendeé.

Es por aquellos días que se enamora de la caribeña Josefina de Beauharnais, viuda, con dos hijos, y mayor que él. El 9 de marzo de 1796 Napoleón y Josefina se casan, con el beneplácito de Barrás. Al día siguiente Napoleón partía a Italia como comandante en jefe.

La relación matrimonial estuvo marcada por las frecuentes infidelidades de ambos. Por esta razón se divorciaron en 1809, aunque no perdió el contacto la pareja mas que con el primer encierro del marido en Elba. Napoleón necesitaba un descendiente para inaugurar una dinastía, y Josefina era estéril y manirrota.

La segunda gran campaña de Napoleón fue en Egipto. Tuvo que regresar a los pocos meses, dejando allí a parte sustancial de sus tropas. Los británicos le habían cortado con su flota su línea de suministros tras una batalla naval en el Delta del Nilo, y el Directorio necesitaba un espadón militar con prestigio para mantener los logros revolucionarios. Tras una parodia legal, tres cónsules asimen el poder: Bonaparte, Roger Ducos, y Sieyés. En la práctica estamos ante un dictador y dos marionetas. Tras la Paz de Amiens, Bonaparte desecha a sus dos compañeros y se convierte en cónsul vitalicio. Inglaterra responde a su coronación como emperador conspirando con los monárquicos, y Napoleón aplaca esa oposición a su voluntad, liquidando al duque de Enghien, un Borbón

Napoleón trata de comprobar si puede transformar su posición a la de una monarquía hereditaria. Al principio sus ejércitos son imbatibles en tierra, y las potencias aliadas tienen que avenirse a pactar con él tras la derrota de Austerlitz. El problema es que no puede acabar con el bloqueo de la Armada inglesa porque los oficiales de su Marina son inexpertos, o como en el caso del Almirante Villeneuve, directamente imbéciles. De ahí el chasco de la batalla de Trafalgar y de sus intentos de llevar la guerra a la campiña inglesa.

En los territorios ocupados por los soldados franceses se aplicaba el Código Napoleónico, una serie de reformas de las finanzas, de obras públicas, de censos, y de abolición de los antiguos derechos señoriales. Las potencias antibonapartistas se dieron cuenta de que debían conservar algunas de estas reformas si querían echar al intruso corso y poder batir un día a sus ejércitos.

En 1808, un enemigo que tanto la Francia del Antiguo Régimen como la republicana habían despreciado, España, emplea una guerra de guerrillas popular para combatir a los franceses. Napoleón no había tenido problemas para derrotar a los campesinos monárquicos contrarrevolucionarios de la Vendeé pero los guerrilleros españoles eran un calco de los Hombres del Minuto estadounidenses. Eran imbatibles para un ejército regular en campo abierto. La idea de pueblo en armas de la Revolución Francesa se volvía contra los que la habían inventado.

Cuando decide someter Rusia, un país de campesinos, con unas grandes diferencias sociales, se encuentra con que es muy fácil adentrarse en el país de los zares, incluso llegar a Moscú, pero las distancias, el invierno, y la imposibilidad de abastecer un ejército a tanta distancia se volvieron contyra Bonaparte. Los soldados más experimentados de la Grande Armeé mueren congelados u hostigados por los cosacos en 1813.

Sus enemigos europeos habían aprendido sus tácticas ya, y con un ejército de jovencitos, Napoleón no podía hacerles frente. El 6 de abril de 1814 Napoleón abdica y es enviado a una pequeña isla del Mediterráneo, Elba. Allí recibe la noticia de que Josefina ha muerto, lo que le deprime durante varios días. Letizia Ramolino dijo al respecto: "Esa mujer le ha hecho daño hasta el final".

Hasta Elba llegaron las noticias de que Luis XVIII intentaba establecer los privilegios de la nobleza, lo que le animó a escapar de la isla.  Al frente de un pequeño pero creciente número de hombres atravesó Francia hasta llegar a París y hacer huir a Luis XVIII, con el beneplácito del pueblo. Pero Bonaparte, sus ambiciones militares y las muertes aparejadas a ellas también cansan al pueblo francés. Bonaparte pierde la batalla de Waterloo ante un alivio general en 1815. Es conducido a un islote en el Atlántico Sur donde morirá por una combanación de humedad, soledad y cáncer de estómago dada la imposibilidad de conseguir alimentos frescos que tenían los oficiales franceses en el campo de batalla. La guerra lo convirtió en un dios; el abuso de los favores del dios Marte lo convirtió en un hombre enfermo, melancólico y amargado.


domingo, 7 de enero de 2018

Ben Gurión.

Implacable adversario de los árabes, fundó Israel como una "Tierra Prometida" para los judíos, pero abrió una profunda herida en Palestina, aún no cerrada.

Un pequeño vapor ruso llega al puerto de Jaffa (Palestina) al atardecer de un día de agosto de 1906. Lo acechan los cocheros en busca de clientes europeos, los agentes a comisión de fondas y hoteluchos, etc.. Todo es un mar de kufiyas, galabeyas y turbantes, porque esta es una de las regiones más prosperas del decadente Imperio Otomano. Los recién llegados desembarcan. Uno de ellos es el adolescente David Ben Gurión, recién llegado de Plonks. Tras pisar tierra se dirige al local de la Agencia Judía.
"A la edad de 29 años llegué a la conclusión de que no bastaba formar grupos sionistas y pronunciar ardientes discursos. Había llegado el momento de contribuir en la misma Tierra de Israel a poner los cimientos para el regreso de mi pieblo a la patria", escribiría Ben Gurión en sus memorias.
Ben Gurión se había forjado en asociaciones sionistas que proponían el retorno a Palestina como forma de protección contra los prógromos contra las comunidades judías del este de Europa, como Trabajadores de Sión. Se formó como trabajador, como socialista y como futuro fundador de Israel, cuta formación empezó a vislumbrar en las páginas de la publicación Judenstuat (El Estado Judío) de 1896.

La Provincia de Palestina estaba dividida en dos regiones: Cisjordania al Oeste del río Jordán y Transjordania al Este. Tenía 25.124 kilómetros cuadrados. La migración judía se asentó en torno a los enclaves de Jerusalém, Jaffa y Safed, todos ellos en Cisjordania. En 1914 vivían en Palestina unos 700.000 personas de las que 550.000 eran árabes, y el resto turcos, judíos sionistas y europeos goyim.
Los judíos fueron llegando a Palestina en diferentes aliyas, u oleadas migratorias. Durante la Segunda Guerra Mundial, Ben Gurión es enviado a Estados Unidos en busca de dinero y apoyo político para sus proyectos. Solicitó la creación de unidades judías dentro de los ejércitos aliados y el final de los cupos y las limitaciones para emigrar a Palestina. Tras la victoria, solicitó la fundación de un estado judío - Israel- para lo cual Gran Bretaña tendría que repartir Palestina entre judíos y árabes. Empezçó una feroz campaña terrorista contra los británicos, que consideraban Palestina un Protectorado. Es la época de acciones como la bomba en el Hotel King David, la huelga de hambre del barco de emigrantes Exodus, y de los asesinatos selectivos de grupos como Palmach, Hagannah e Irgún.
El 24 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la ONU, por 33 votos favorables, 13 negativos y 10 abstenciones votó la partición de Palestina.
En mayo de 1948, Ben Gurión leyó la declaración de independencia. Luego se pasó al primer manifiesto del Consejo de los Trece, convertido en Gobierno provisional del Estado de Israel. Ben Gurión acabó convertido en el primer primer ministro del nuevo país.
Pronto las naciones árabes declararon la guerra al nuevo país. El trabajo de los sionistas y la formación paramilitar de muchos de los antiguos colonos hebreos se demostró eficaz. De la nada surgió un ejército israelí, con miembros que habían luchado contra los nazis en Polonia (Zegota) y contra los británicos en Palestina (Palmach, Hagannah e Irgún). Pronto estos nuevos soldados estuvieron armados con todo el excedente de armas que las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial vendían como saldo. Ben Gurión permaneció al frente de su país hasta 1963.
A los 77 años, el viejo león de Judá fue expulsado de su escaño a causa de un escándalo diplomático. Los estadounidenses tenían pruebas de que el Mossad había atentado contra intereses americanos con el fin de enfrentar Estados Unidos con El Cairo. Gurión dijo que nadie le había informado de una opreración que él tampoco habría autorizado y se enfrentó con Lavon, el ministro responsable del asunto, quien afirmaba lo contrario. El asunto perjudicó al Partido Laborista en que militaba Ben Gurión. Dejó la dirección de este Partido en 1969 para fundar otro con el apoyo de sus más fieles colaboradores: Simón Peres y el militar Moshe Dayan, manteniéndose en la política activa hasta 1970. Falleció en 1973, a los 87 años.

El primer ataque pirata a un galeón español.

Tres navíos españoles partieron desde México, recién conquistado por Hernán Cortés, con el tesoro azteca. Pero no todos esos barcos llegaron a Sevilla. Tras dejar atrás las islas Azores, una flota de corsarios comandada por el francés Jean Fleury ( o Juan Florín, según los documentos españoles) consiguio hacerse con dos de las naves y toda su carga. Era 1522.

El botín consistía en más de 45.000 pesos en oro, más de 8.000 kilos de plata ewn forma de máscaras, collars, brazaletes, etc...

Tras el Tratado de Tordesillas en que España y Portugal se repartieron las zonas de influencia, las demás naciones con salida al Atlántico demandaron un acceso a esas riquezas, cosa que fue rechazada. Para presionar a las dos grandes potencias navales y coloniales del siglo XVI dieron patentes de corso a todo aquel marino con conocimientos militares que las solicitó. Los españoles se resistieron a esto con flotas escoltadas con buques de guerra y con fortificaciones en sus principales puertos en el Nuevo Mundo. Nada de esto frenó a piratas y corsarios.