lunes, 24 de julio de 2017

Andrés de Urdaneta, el monje navegante.

Hablaba malayo y conocía como nadie las peligrosas corrientes y los vientos que azotan el Océano Pacífico. Por ello, Felipe II no dudó en encomendarle una misión de altísimo secreto: liderar una expedición desde México a Filipinas.

Septiembre de 1559. Felipe II envía una carta a Luís de Velasco, virrey de Nueva España - el actual México -: ordenaba los preparativos de una expedición a Filipinas, contraviniendo abiertamente lo acordado con los portugueses en el Tratado de Tordesillas. Incluso propone al marino que liderará esta expedición: Andrés de Urdaneta.
Velasco responde con otra carta diciéndole a su rey que elija a otro piloto jefe, porque Urdaneta ha tomado los hábitos e ingresado en la orden de los agustinos. Felipe II insiste en el nombramiento del religioso. Ha estado ya en Filipinas, acompañando la expedición de García Jofré de Loaísa, en 1526. Embarcó como sobresaliente - un cargo que es similar al actual de becario- y llegó a las Molucas como segundo de a bordo. Las sucesivas muertes por escorbuto y otras enfermedades le ayudaron a ascender, pero también la pericia de Urdaneta en asimilar las responsabilidades de cada nuevo cargo a bordo.
Uno de los muertos de esta expedición es Juán Sebastián Elcano, que acompañó a Magallanes en su conflictiva expedición para comprar especias para la Corona de Castilla en las Molucas (1519-1522).
Urdaneta permanece en las islas indonesias hasta 1532. Ese mismo año los españoles reciben la noticia de lo pactado con Portugal en el Tratado de Zaragoza de 1529, donde se decide que las Molucas son de influencia portuguesa.
Cuando Urdaneta regresa a Europa, desembarca en Lisboa, donde es apresado por las autoridades. Le requisan las cartas de marear y, si no es ejecutado, es porque huye de Portugal a tiempo. Contará lo que sabe sobre los vientos y las corrientes de la zona ante el Consejo de Indias.
No se vuelve a saber del monje marino de Ordizia (Guipuzcoa) hasta 1559, cuando acepta de mala gana la expedición. El líder militar será Miguel López de Legazpi, otro vasco, pero en el mar es el mando supremo. Construye cinco barcos más grandes que los de las expediciones anteriores en Acapulco, para no arriesgarse a perder naves en el Estrecho de Magallanes. No deja nada al azar. Embarca alimentos con mucha vitamina C para evitar el escorbuto y paga de forma adecuada a los marineros y soldados para evitar que se amotinen en alta mar.
El 11 de noviembre de 1564 las naves se hacen a la mar. Cuando Legazpi abre el sobre lacrado con las instrucciones del rey, hay consternación ante la orden de ir a Filipinas. Sonrisa esquinada de lobo malo por parte de Urdaneta. Para él no es un secreto.
La expedición llega sin incidentes a aguas del índico el 22 de enero de 1565, aunque no será hasta abril que desembarquen a los soldados para establecer una factoría militar en Cebú, en unas islas que se llamarán Filipinas en honor del rey Felipe II.
Urdaneta lo prepara todo para encontrar el camino de regreso a América a través del Pacífico. Una única nave, dirigida por Felipe de Salcedo y él, toma antes del verano una ruta más al norte y navega en zig-zag, para trazar la carta esférica de esas aguas. Alcanzan la costa americana a la altura de Santa Rosa, en lo que actualmente es la ciudad de Los Ángeles. Hacen navegación de cabotaje hacia el sur hasta atracar en Acapulco. 
!Urdaneta lo ha conseguido! Se puede ir a las Molucas y regresar. Es un golpe bajo para la hegemonía de los portugueses sobre el Índico. Será la ruta seguida por los galeones de Manila hasta la entrada en escena de los barcos de vapor a principios del siglo XIX.

¿Pueden las especies extinguidas regresar con nosotros?

¿Será posible traer de vuelta a la vida a un mamut lanudo o a un hombre de Neanderthal? Si es así, ¿será una buena idea o nos arrepentiremos? ¿Cómo afecta el cambio climático a la evolución y extinción de las especies?
De ello hablaba Simon Worrall a finales de 2015  con la escritora de temas científicos Maura O¨Connor. Es la autora del libro: Conservación, desextinción y el futuro precario de las cosas salvajes.

Escribes: Cuando yo era una niña en los años noventa, el mundo sentía que estaba al borde de una catástrofe. Vuelve con nosotros atrás en el tiempo y explícanos cuáles son tus experiencias infantiles con la cuestión de las extinciones.

Los 90 eran una época donde las revistas sobre naturaleza decían que se acababa el tiempo para salvar a las especies en peligro, debido a la destrucción del hábitat, la contaminación y la deforestación. Cuando tenía 14 años leí el ensayo de Douglas Adams, La última oportunidad para verlo, que me causó una honda impresión.

Escribes: Los seres humanos estamos en medio de un experimento planeado de influir en la evolución de la biodiversidad del planeta.. ¿Cómo crees que afecta a las especies el cambio climático?

Bueno; la idea original - que ya no es ta original- es que los cambios cambian los ecosistemas tan rápido que las especies no tienen tiempo para adaptarse y se extinguen. Pero ahora sabemos que la evolución puede actuar más rápido de lo que Darwin creía.
En Nuevo México tenemos el ejemplo del pececito de White Sands, ubicada en una pequeña área de Tulorosa. Se ha adaptado a aguas más cálidas en apenas 20 años. Los biólogos también se han fijado en la evolución rápida de los gusanos del jabón y del salmón Chinook.

Entonces estamos hablando de la aparición de nuevas especies.

Lo cierto es que no lo sabemos, porque no tenemos una única definición de especie. En el siglo XIX la gente creía que cada especie era creada por Dios y era única e inmutable. Ahora sabemos que no, y podemos secuenciar el genoma de una especia para saber qué lugar ocupa en el árbol taxonómico. Pero seguimos sin saber qué es una especie, y cuando un animal se convierte en otro.

Háblanos de Roy Mc Bryde y la conservación de la pantera de Florida.

A veces los conservacionistas surgen de los lugares más insospechados. Mc Bryde descubrió al sur de Dinney World, y al norte de Miami, una pequeña población de panteras de Florida y decidió conservarlas. Las panteras eran menos de 30 y tenían problemas de consanguineidad, así que Roy trajo leones de montaña para que se cruzaran con ellas. Las panteras salieron del callejón sin salida y ahora son más de 160.
Lo curioso es que Mc Bryde, antes de 1970, recibía dinero del Gobierno Federal por atacar los grandes depredadores. Es famoso por su campaña para erradicar el lobo gris mexicano o los rumores de que había exterminado los pumas en Texas. Claro que lo segundo es solo un rumor. Cuando el Gobierno firmó la ley de Especies en Peligro, se volcó con la conservación de las panteras de Florida.

Algunos genetistas intentan traer especies de vuelta. ¿Quién es Baen Novak?

Ben Novak es un genetista que intenta traer de vuelta a los bosques del noreste de los Estados Unidos las palomas migratorias. Estas eran abundantísimas en la época colonial. Llevaban 20 millones de años adaptadas a su ecosistema. Pero el hombre empezó a cazarlas, y la ultima que vivió, lo hizo hasta 1914.
Novak intenta conseguir su ADN,  secuenciarlo, e implantar los genes que más las caractericen en su pariente más cercano, la paloma rabuda. Si todo sale bien, podríamos tener palomas migratorias en 10 años. El problema es que los hábitos de las palomas migratorias tendrán que ser aprendidos de nuevo, en un ambiente más industrializado. Serán palomas migratorias, pero no se comportarán como palomas migratorias.

El sapo de Azuay - que se creía extinguido- ha sido observado de nuevo en Ecuador. ¿Están regresando especies?

Claro. Pero es que es porque son tan escasas que no sabemos a ciencia cierta si están extinguidas o no.

Háblanos de Kes Hillman Smith y su trbajo para proteger el rinoceronte blanco del norte.

Cuando comencé a escribir el capítulo sobre los rinocerontes blancos del norte quedaban siete en el mundo. Dos han muerto desde entonces. Kes Hillman Smith y su marido Frasier has pasado más de 20 años tratando de proteger, a carrera perdida, la útima población de rinocerontes blancos en el Parque Nacional Garamba. Douglas Adams ya la mencionaba en La última oportunidad para verlos.


domingo, 23 de julio de 2017

Los robots nos van a mandar al paro.

Libro. El auge de los robots: la tecnología y la amenaza de un futuro dsempleado.
Autor: Martin Ford.
Entrevistado por Simon Worrall.

A principios de 2015, el astrofísico Stephen Hawking dijo que la Inteligencia Artificial supondría el final de la raza humana. ¿Esto sucederá o será ciencia ficción?

No sé si sucederá o no, pero no pasará a corto plazo.

Una encuesta de la Universidad de Oxford sugiere que el 47 por ciento de los empleos serán realizados por robots en 2050. ¿Qué trabajadores tiene que temer por su futuro?

Esto ya ha empezado a suceder. Los trabajos rutinarios y predecibles serán robotizados. Quizá debamos despedirnos de los trabajadores de las cadenas de montaje.
También muchos de los llamados trabajadores de cuello blanco lo van a pasar mal. Si te pasas horas haciendo cosas repetitivas o rutinarias frente a un ordenador a los chicos de Silicon Valley no les va a costar nada patentar un software que precinda de ti, la parte falible del sistema.

¿Cuál será el efecto sobre la economía mundial?

El sistema capitalista se colapsaría. A medida que las máquinas van dejando en el paro a más trabajadores, éstos pierden capacidad adquisitiva. Las máquinas producen pero nadie consume. Hasta ahora hemos vivido en una sociedad de consumo en que se producía más de lo que se iba a consunir, con las previsibles consecuencias para el medio ambiente.Pero esto se acabó.

En la película HER, de Spike Jonze, un hombre se enamora de una aplicación de ordenador con voz de mujer. ¿Será posible?

Absolutamente. Ya hay investigaciones sobre cómo construir robots emocionales, y los robots que proporcionen sexo ya no están lejos en el futuro. Ya se han hecho cosas en este sentido en Japón, con gente que ha desarrollado vínculos emocionales con los robots. En Europa vemos a los andróides autónomos como amenazas al estilo de TERMINATOR. Pero en Japón los ven como los que cuidarán a los ancianos cuando los hijos no puedan hacerse cargo de ellos por otros compromisos ineludibles.

Las impresoras 3 D ya pueden producir órganos humanos: ¿Son peligrosas para los trabajadores?

Si. Pueden también fabricar ladrillos y piezas prefabricadas. Yo las miraría con desconfianza si trabajase en la construcción.

PARA VER:
HER, de Spike Jonze. (2013) Cinco nominaciones a los Oscars.

Ciberguerra.

El periodista televisivo Ted Koppel se crió en Londres durante la Segunda Guerra Mundial. Eran los tiempos del Blitz y vio a los agentes de la Home Guard sofocar las bombas incendiarias. Después, durante la Guerra Fría fue testigo de varias guerras, especialmente la de Vietnam. Todavía trabajaba en 1990 cuando el presidente Bush senior ordenó la invasión de Irak. Pero la que abarca en su libro LUCES FUERA: UN CIBERÁTAQUE, UNA NACIÓN DESPREVENIDA SOBREVIVIENDO AL COLAPSO,es más barata en cuanto a medios, más difícil de atajar y más destructiva, por lo novedosos de los medios y de la nula preparación del mundo desarrollado para hacerle frente. Hablamos de la ciberguerra.

Primero hablas de la defensa civil en el Londres de la Batalla de Inglaterra (1940) donde viste a tu padre, miembro de la Home Guard, sofocar las bombas incendiarias de los alemanes.

Bueno; las bombas incendiarias de termita no explotaban. Solo hacían arder todo lo que hubiera alrededor. Todo lo que mi padre y su compañero tenían que hacer era jugarse la vida, subir a las azoteas durante los bombardeos con una escoba y un cubo de basura, y sofocarlas para que no ardieran.
Ahora todo esto es anecdótico. Pero quiero dar a entender que con un poco de prevención y algo de imaginación se pueden solucionar las crisis. O por lo menos era así hasta ahora.

¿Qué diferencia habría entre una ciberguerra - que todavía no ha tenid lugar- y los conflictos convencionales que has cubierto?

Lo primero es que en la guerra convencional los Gobiernos saben bien quién les ataca. Pero con una guerra dirigida por ordenador, un ordenador A no ataca al servidor B. Se desvía a lordenador C o al D, y les encarga a ellos que lancen la señal de ataque.
Antes tenías medios disuasorios para prevenir la guerra. La Unión Soviética sabía que si lanzaba una de sus cabezas nucleares contra el mundo libre, habría una respuesta, y sería proporcional e igual de contundente.
Ahora la guerra puede ser desencadenada por un chaval con un ordenador portatil, contra la red de corriente eléctrica de los Estados Unidos. Un solo chaval con acné y gafas de culo de vaso. Y las consecuencias pueden ser miles de muertos y un cambio geopolítico importante.

Así que Interner sería el quinto jinete del Apocalipsis, ¿no?

Sí. Hay tres servidores que se ocupan de la red eléctrica en los Estados Unidos. Uno para la costa este; otro en Texas; y un tercero para la costa oeste. Un ataque contra el primer servidor llevaría al colapso a 20 estados. No habría electricidad durante meses. Miles de personas morirían mientras se defienden de los saqueadores, o por falta de suministros. Y si el ciberátaque se perpetra en invierno... no quiero pensar en ello.

¿Qué países podrían coordinar una operación de hackeo a gran escala de esta magnitud?

Los países más capacitados para hacer esto son China y Rusia. Pero compartimos con ellos varios intereses geoestratégicos, así que no creo que lo vayan a hacer mañana. Los siguientes en a lista son los iraníes, pero no tienen la tecnología y los hackers apropiados. 
Así que hay una regla: los países más capacitados para hacerlo son los que tienen menos interés. Al menos por ahora. En cuanto a unos particulares sin concepto de las consecuencias últimas como los norcoreanos o el ISIS, si lo harían, pero no tienen los medios. Su propia marginalidad les veta esos recursos.

Los presidentes Obama y Xi Jimping acordaron no recurrir a este tipo de guerra.

Bueno; no van a recurrir a acciones que maten a ciudadanos inocentes y provoquen cambios geopolíticos importantes en cuestión de semanas. Pero ninguna de las dos naciones han renunciado a los ciberdelitos, cuando convenga. La NSA hace cosas que nos pondrían los pelos de punta a cada hora. El juego sucio forma parte del espionaje.


Cómo era Río de Janeiro pocos meses antes de los Juegos Olímpicos de 2016.

Como hija de un ingeniero petrolero, Juliana Barbassa, ha recorrido el mundo siguiendo las vicisitudes del trabajo de su progenitor. Como corresponsal estuvo en lugares tan variados como Irak, Malta y Texas. Pero nunca perdió el contacto con su país de origen, Brasil, una potencia emergente que sale de décadas de subdesarrollo y de las secuelas de una dictadura militar. Era tanta la pujanza económica de Brasil que el Comité Olímpico Internacional la recompensó con la concesión de los Juegos Olímpicos de 2016. Es por esto que adapto una entrevista que Simon Worrall le hizo a Juliana Barbassa con motivo de su libro BAILANDO CON EL DIABLO EN LA CIUDAD DE DIOS.

La ciudad a la que regresaste estaba plagada de delincuencia. Habla del Comando Rojo y de la operación militar para desarticularlo.

Cuando llegué la ciudad no era especialmente violenta. Caminabas por las calles y sabías que habían muy pocas oportunidades de sufrir un robo violento. Pero pocos meses antes de la ceremonia de Inauguración de los Juegos, un grupo de hombres jóvenes montados en motocicletas interrumpían el tráfico, robaban a los conductores y quemaban los autobuses de la línea urbana.
Todos ellos pertenecían a una banda conocida como el Comando Vermelho. Se habían hecho ricos con el contrabando de drogas y el control de las favelas, pero las nuevas disposiciones municipales les quitaban ese control y buena parte de sus negocios. La Policía se armó con fusiles militares y con tanques y blindados para desalojarlos de la favela donde se habían hecho fuertes mediante fortificaciones, el Complexo dos Alemaes, o Complejo de los Alemanes.

Sin embargo, muchas favelas fueron afectadas por la remodelación urbanística.

Algunos asuntos han sido escandalosos como el derribo sin compensación alguna de 119 comunidades de favelas. Otras han sido más positivas como el saneamiento de la muy contaminada Bahía de Guanabara, donde iban a parar las aguas fecales de la ciudad. Se suponía que algunas de las pruebas de natación en aguas abiertas tendrían que desarrollarse allí.

El control de natalidad ha hecho posible el despegue de Brasil; ¿No es cierto?

Es cierto. Mi abuela tenía 14 hermanos. Mis padres tenían 6 o 7 hermanos, que a su vez tuvieron 3 hijos o menos. Entre mis primos y yo tenemos aún menos. Costó muchas generaciones pero las mujeres ya tienen cierto control de sus cuerpos.

Dices en tu libro que el dinero y las infraestructuras destinadas a los Juegos van a beneficiar a los de siempre y van a perjudicar a los de siempre.

Sí; Por ejemplo, en Río tenemos un problema de tráfico. Las personas se pasan en embotellamientos de 3 a 4 horas diarias, con lo que ello supone de perjuicio para la productividad de las empresas. Con los planes de desarrollo obtuvimos varías líneas rápidas de transporte colectivo, todas conectadas con el lado oeste de la ciudad. Si te digo que el lado oeste es donde están las empresas que han invertido en las infraestructuras y que ninguna de las líneas para en los barrios humildes puedes imaginar por qué afirmo lo que afirmo.

Supongo que les dolió a los brasileños perder la final del Mundial de Fútbol contra Alemania de 7-1.

Bueno; nuestra relación con el fútbol, con esa catarsis colectiva proviene de los años de la dictadura militar. Cuando Pelé jugaba alfúlbol con la selección Canarinha demotraba a los brasileños que había algo de lo que podíamos sentirnos orgullosos, aunque los militares nos robasen todo lo demás.
Recuerdo que días antes de esa final había un sentimiento religioso. "¿Crees que Brasil ganará a Alemania?", preguntábamos los periodistas a los transeuntes. "Sí, si cada cuál hace su parte". Por eso no es raro que muchos llorasen a lágrima viva delante del televisor o se negasen a ver terminar el partido cuando era evidente que la Canarinha iba a perder.

¿Podemos traer de vuelta a los mamuts desde la extinción?

Libro: Lanudo. la verdadera historia de la búsqueda para revivir una de las especies más icónicas de la Historia.
Autor:Ben Meztich.

Los mamuts lanudos, cuyo pariente más lejano es el elefante asiático, vivían en varios continente del Hemisferio Norte durante el Pleistoceno. Tenían un pelaje grueso y peludo que les protegía contra el frío de la tundra. Pero los glaciares retrocedieron, la vegetación de la que se alimentaban desapareció, y estos paquidermos tan originales se extinguieron hace 4.000 años, sin dejar registro de su paso en los registros escritos de los hombres civilizados, aunque sí en la leyendas de los pueblos de la tundra siberiana.
Ahora un grupo de genetistas intentan traerlos de vuelta a nuestro mundo para que nos ayuden a evitar que el carbono contenido en el permafrost de la taiga se libere. Algo parecido sería que se liberase el CO2 resultante de quemar tres veces seguidas todos los bosques del planeta.

La fuerza motríz detrás de la idea de crear con la ayuda del CRISPR un mamut es del genetista George Church. Háblanos del personaje.

Church es un gigantón con una gran barba, que recuerda las representaciones pictoricas de Dios. Creció en los pantanos, fuera de Tampa. De niño, le ustaba imaginarse que era un viajero del tiempo procedente del futuro y que su misión era conseguir que ese futuro llegase. Quizá esa fantasía le llevase a ser uno de los genetistas más jóvenes que cartografió el genoma humano.

Otros de los grandes investigadores punteros que desean el regreso de los mamuts son los Zimov - padre e hijo- Gergei y Nikita. ¿Quiénes son?

Los principales responsables del Parque Pleistoceno. Dicen que las llanuras siberianas, esas extensas extensiones de permafrost, han perdido muchas especies de annimales, y tratan por todos los medios de recomponer el ecosistema, para que el carbono no libere a la atmósfera CO2.
Ya han reintroducido los renos, los bisontes y los  caballos salvajes. También hicieron experimentos con un tanque rusio para tratar de imaginarse el impacto de un solo mamut lanudo. Los Zimov dicen que los herbívoros grandes alientan el crecimiento de hierbas que fijan el nitrógeno al suelo, así que pueden bajar la temperatura del ecosistema 15º Farenheit.

Dices que el pueblo Yakut, que vive en la región, recuperan los colmillos de marfil de los mamuts que aparecen a medida que se descongela el permafrost.

Si. Es una "caza" legal porque se supone que los mamuts no están en peligro de extinción. Ya se extinguieron en su momento. Venden este márfil a China, que los usa para hacer piezas de decoración. Una buena venta de un colmillo puede significar escuelas mejores y mayores recursos para los Yakut. Pero la recolección es peligrosa ya que se enfrentan a los osos polares y a las morsas de la isla de Wrangel.

¿Cómo se resucita un mamut?

Desde luego, no lo clonas, como a los dinosaurios del Parque Jurásico. Desentierras un mamut en Siberia, secuencias su genoma y escoges cuidadosamente los genes que hacen que un mamut lanudo sea un mamut lanudo para implantarlos en un embrión de una elefanta asiática. Mamuts y elefantes asiáticos tienen un genoma similar en un 99 por ciento. También se está estudiando la fabricación de un útero sontético para hacer estas cosas. Dicen que tendremos el primer mamut en dos o tres años.

Pero eso de resucitar a los mamuts, ¿no es un poco jugar a ser Dios?

Sí. Y lo peor de todo es que hay un montón de laboratorios implicados en esto. En este caso se trata de conseguir algo bueno para todos. Pero hay casos en que los cajas registradoras han hablado antes que la conciencia ética de los científicos, y el resultado ha sido... Brrrr...De novela de Michael Crichton.

sábado, 22 de julio de 2017

El Síndrome de Williams.

Eli es un niño que no puede dejar de abrazar y no tiene miedo de los desconocidos. Amaa todos por igual. Resulta adorable, ¿verdad? A su madre, no tanto, porque estos no son más que síntomas del Síndrome de Williams.
Las personas con esta enfermedad psiquiátrica se enfrentan a problemas en el desarrollo, desde dificultades en el aprendizaje hasta dificultades para hacer amigos. Los cerebros de las víctimas segregan un exceso de oxitocina, una hormona que aparece en las primeras fases del cortejo amoroso como gratificación. El Síndrome de Williams afecta a 1 de cada 10.000 personas.

Libro: El niño que amaba demasiado; una historia de amistad patológica.
Autora: Jennifer Latson.
Entrevistador: Soimon Worrall.

Muchos lectores de La Extraña Pareja estarán familiarizados con el autismo o con el Síndrome de Asperger, pero no con el de Williams. Haznos una descripción, Jennifer.

Principalmente a estas personas les faltan entre 26 o 27 genes del cromosoma 7.
En 1960, un cardiólogo de Nueva Zelanda llamado John Williams observó que una serie de pacientes con condición aórtica supervalvular tenían el mismo carácter ansioso por agradar. También tenían todos un aspecto élfico, con sus narices hacia arriba, sus pómulos altos y sus mentones poco pronunciados. Así que escribió un informe con la descripción dela patología en una revista científica, a pesar de que no era psiquiatra.
Como ya han dicho en la introducción, las personas con Síndrome de Williams abrazan a todo el mundo, desde a los familiares, a perfectos desconocidos, lo que los hace muy vulnerables ante posibles desaprensivos o explotadores.

Esto último es lo que le preocupa a la madre de Ely, Gayle DÁngello, ¿no?

Y a todos los padres con hijos con esta patología. Escribo en mi libro "UNO DE LOS RIESGOS MÁS DESAGRADABLES DE CRIAR A UN NIÑO CON WILLIAMS ES QUE TU HIJO TE AMA INTENSA E INCONDICIONALMENTE, PERO SIENTE  LO MISMO QUE CON SU CONDUCTOR DE AUTOBÚS ESCOLAR".
Todos los padres tienen miedo de que los adultos exploten su carácter y se aprovechen. Cuando son niños, todo lo que hacen es disculpable y está bajo cierto control. Pero cuando un adulto con Síndrome de Williams se te acerca demasiado, con naturalidad, la reacción instintiva de una mujer es de rechazo, de llamar a la Policía.

Uno de los descubrimientos fascinantes de tu libro es que los enfermos de Williams tienen lo que los musicólogos llaman "el oído total". ¿Es así con Eli?

Cuando hablaba con Eli ( es un apodo) siempre estaba tarareando algo, cantando o siguiendo el ritmo de una canción con las manos. Hay una posibilidad de que las personas con Williams sean más aptas para la música. Otros neurólogos dicen que lo que pasa es que, simplemente, las personas como Eli sienten visceralmente la música. Lloran con la música triste y se balancean al compás con las canciones alegres, si tienen buen ritmo.

Háblanos más de Eli D´Angello.

Lo conocí con 12 años. Era un niño muy agradable. Me abrazó varias veces cuando tuvimos nuestro encuentro preliminar. Al final de la velada éramos ya muy buenos amigos.
Como todos los enfermos de Williams, Eli no comprende cuándo se debe terminar una conversación. Y siempre pregunta las mismas cosas, una y otra vez, cuando tiene que iniciarla él: "¿Dónde vive tu padre?""¿Tienes perro?"
Cuando ya me estaba poniendo el abrigo para irme, me preguntó preocupado:"¿Por qué te vas?" Supongo que esperaría que me quedara a pasar la noche, o peor aún, que me mudase a su casa.